Reglas de oro al contratar un decorador interiorista para tu bar

Todos sabemos que gran parte del éxito de un bar está en poder desarrollar un concepto de negocio que cale entre los posibles clientes, y parte de este concepto es sin duda la decoración y distribución del local. A continuación, las razones por las que elegir un decorador interiorista y cómo hacerlo para el mejor resultado.

Razones para contratar un decorador interiorista

Ahorrar dinero

Un buen decorador interiorista muy probablemente tenga una buena base de contactos con proveedores y contratistas con los que trabajar, e incluso obtener descuentos que te pueden permitir comprar el mobiliario, lámparas, decoración mural, etc. más baratos que si tuvieras  que buscar esos productos por tu cuenta.

Un decorador interiorista  trabajara con el presupuesto que le indiques e intentará obtener el máximo valor por ese dinero, además de crear el mayor impacto posible.

Conocimiento de la industria

Un decorador interiorista estará al tanto de las tendencias actuales en cuanto decoración y otros aspectos relacionados con la concepto del local.

Para que un local sea exitoso debe ofrecer una experiencia única, y el diseñador puede ser la clave para lograrlo.

¿Cómo elegir un decorador interiorista?

Lo primero es que no te dejes guiar solo por el primer contacto que hagas. Te recomendamos contactar con varios decoradores interioristas, les plantees tu proyecto, tu presupuesto y pidas su opinión.

Algunas reglas para no equivocarte al seleccionar son:

  • Proporcionales la información que consideres necesaria sobre tu proyecto, tu empresa, la visión de negocio que tienes y el mercado meta al que quisieras atender. El peor error es no ser claro en las expectativas que se tienen, las cuales deben estar reflejadas en el proyecto que te haga llegar el decorador interiorista contratado.
  • Acuerda las tarifas de antemano, siempre existe algún rubro que no está dentro la tarificación basedisenador-de-interiores-2 pero que se puede negociar cuando dicho servicio se requiera. Lo importante es que sepas, qué servicios ofrece y cuánto te cuesta. Nada de “al final del proyecto lo hablamos” o “ya lo vamos viendo”.
  • Aunque una de las razones para contratar un decorador es la posibilidad de recibir ideas frescas, no dejes que el diseñador decida por ti en todo. Si la idea de negocio que tienes no es factible, y el diseñador te lo hace ver, analiza bien su propuesta.
  • Él es el experto, pero el negocio es tuyo, tú, mejor que nadie sabes cuánto dinero estás dispuesto a gastar. Es realmente importante que definas un presupuesto para que el diseñador se ajuste al mismo, y que solo se supere con tu previa aprobación.
  • Verifica el portafolio de los decoradores interioristas cuyas propuestas más te atraen. Muchas veces nos dejamos llevar por una propuesta bien redactada pero en la realidad, el profesional no tiene experiencia en bares o no usa las calidades que ofrecía.
  • Procura que exista un contrato por escrito, donde se especifique el presupuesto, los productos y servicios que incluye, los gastos que deben ser consultados y cuáles no, la necesidad o no de un seguro de responsabilidad civil por parte del decorador interiorista así como una garantía por los productos que compres a través de ellos.  En este contrato también es importante que se defina algún procedimiento de resolución de conflictos en caso de que surgiese alguno entre el diseñador de interiores y tú.

Cómo decía Steve Jobs, el diseño es más que lo que se ve y cómo se siente, también va sobre cómo funciona. No escatimes en contratar un buen diseñador de interiores, seguro que en el futuro, cuándo tu negocio sea todo un éxito lo valorarás.