¿Cava o Champagne?



¿Qué eliges, un buen Champagne clásico o una copa de Cava? Los dos burbujean y burbujean, pero ¿cuáles son las diferencias entre estos titanes del mundo de las bebidas?

El Cava y el Champagne comparten varias características, ambos son dos tipos de vinos espumosos, pero el Champagne está elaborado en la región Champaña (Francia), y el Cava es de origen español.

Ya sea Champagne, Cava, o cualquier cantidad de vinos espumosos de diferentes regiones, los consumidores informales en bares y restaurantes españoles optan por una copa o botella en todas las ocasiones y épocas del año.

Ambas bebidas espumosas guardan numerosas similitudes, pero también diferencias fundamentales:

La denominación de origen

La principal de las diferencias entre el Champagne y el Cava es que el Champagne francés proviene de una zona muy concreta, Champagne, al nordeste de Francia. Sin embargo, el término Champagne se ha convertido en una marca y popularmente llamamos así a los espumosos que provienen de cualquier parte del mundo. El otro vino espumoso con denominación de origen es el Cava. Este no procede de una sola región, sino de todo el territorio español.

El método

Proveedores de cava

Tanto en la elaboración del Champagne como del Cava se utiliza el método Champanoise que consiste en seguir, sobre todo, cinco pasos.

Primer paso: conseguir el vino base a partir de las tres uvas, que se juntan en proporciones correspondientes siempre que el grado de alcohol sea moderado.

Segundo paso: el embotellado donde se mezcla el vino con azúcar y las levaduras dentro de una botella de cristal para que se realice la segunda fermentación. Dentro de la botella se crea una atmósfera de presión que, con el paso del tiempo, hace que el vino fermente y se crea el gas carbónico.

Tercer paso: la fermentación, que tiene un período mínimo de nueve meses. Consiste en que las levaduras se comen el azúcar y producen más alcohol y gas carbónico; este último queda dentro de la botella originando las burbujas.

Cuarto paso: el degüello, una vez congelada la botella, se abre y las borras son expulsadas con mayor facilidad al exterior junto con el tapón provisional. Una vez que el espumoso está limpio, se le añade el licor de expedición.

Variedades de uva utilizadas

Ambos están elaborados con una mezcla de tres uvas diferentes: el Champagne con dos uvas tintas y una blanca, y el Cava con dos uvas blancas y una tinta.

Para producir el Champagne se utilizan tres variedades: Pinot Noir, Chardonnay y Pinot Meunier. El Pinot Noir, proporciona complejidad, estructura y cuerpo. El Pinot Meunier, da acidez, fruta y un buquet intenso. El Chardonnay, proporciona frescura, perfume y tiene gran potencial de envejecimiento.

En la elaboración del Cava se utilizan otras variedades, tales como Macabeo, Xare.lo, Parellada, Chardonnay, Malvasía, Monastrell, Garnacha o Pinot Noir (para cavas rosados).

Graduación alcohólica

El Cava tiene una graduación alcohólica de 9,5-11,5%, mientras que el Champagne la tiene de 8-9%.

El clima y Temperatura

El clima continental de la región de Champagne no tiene nada que ver con el mediterráneo de las zonas productoras españolas de Cava. La temperatura media es más elevada en España donde son menos frecuentes las heladas que sí acechan en Champagne. Sin embargo, la pluviometría es mucho más generosa en los viñedos franceses de Champagne.

Tipos de Cava

El mundo del Cava es igual o más complejo que el del Champagne ya que existen miles de combinaciones y de marcas. Los diferentes tipos de Cava se diferencian por el azúcar por litro que tienen.

  • 1º Cava Brut Nature: contiene entre 0 y 3 gramos de azúcar por litro.
  • 2º Cava Extra Brut: Contiene hasta 6 gramos de azúcar por litro.
  • 3º Cava Brut: contiene hasta 12 gramos de azúcar por litro.
  • 4º Cava Extra seco: contiene entre 12 y 17 gramos.
  • 5º Cava Seco: contiene entre 17 y 32 gramos por litro.
  • 6º Cava Semi-seco: de 32 a 50 gramos de azúcar por litro.
  • 7º Cava Dulce: más de 50 gramos de azúcar por litro.

El Champagne y el Cava son bebidas delicadas, elegantes y aportan un ambiente especial en tu negocio, por eso debes servirlos en una copa alargada, fina y alta. Así tus clientes observarán las burbujas, que son la perla de este vino al beberlo.